[Intro] Sobre la mesa duerme una caja, madera oscura, cerradura de latón. Huele a papel, a polvo y a lluvia, a un cuarto que olvidó salir el sol. [Verse 1] Aquí está el boleto de aquel tren nocturno, la tinta azul de tu dirección. Tres fotografías junto a la fuente, tu risa quieta bajo el resplandor. Guardé los sobres que nunca mandé, la cinta roja de tu delantal. Guardé las flores de cada disculpa que no encontró valor para llegar. [Chorus] Rosas que nunca murieron, aunque perdieron color. Secas entre dos inviernos, vivas dentro de mi voz. Guardé las rosas, perdí la primavera, guardé tu nombre, perdí tu amor. [Verse 2] El pañuelo blanco conserva un pliegue igual que el día del último andén. Lo vi agitarse detrás de la lluvia hasta que el humo te borró del tren. Hay una nota con letra inclinada: “Vuelve temprano, te esperaré”. Yo la leí en hoteles distintos, siempre más tarde de lo que juré. [Pre-Chorus] Cada objeto sabe lo que yo quise negar: se puede conservar una promesa y aun así dejarla naufragar. [Chorus] Rosas que nunca murieron, aunque perdieron color. Secas entre dos inviernos, vivas dentro de mi voz. Guardé las rosas, perdí la primavera, guardé tu nombre, perdí tu amor. [Piano Interlude] [Bridge] No eran reliquias de una santa historia, eran las pruebas de mi cobardía. Mientras la vida cambiaba tus pasos, yo congelaba nuestra despedida. Tú no vivías dentro de esta caja, ni eras la joven que dejé partir. Fui yo quien convirtió tus veinte años en un lugar donde esconderme de mí. [Final Chorus] Rosas que nunca murieron, ya no las quiero confundir con perdón. No son la llave de ninguna puerta, ni una sentencia para tu corazón. Guardé las rosas, perdí la primavera; hoy llevo una viva bajo tu balcón. [Outro] Cierro la caja, tomo la guitarra. Doblo el pañuelo junto al corazón. La rosa nueva deja una espina y una gota roja sobre mi canción.